martes, 24 de abril de 2012

Canciones redondas: "When you walk in the room". JACKIE DESHANNON



Jackie DeShannon compuso uno de los temas más redondos y espléndidos de la década de los 60. "When you walk in the room" no sólo se queda en una bonita canción de amor más, sino que supone toda una declaración de intenciones. Toda una descripción emocional de las sensaciones que uno siente cuando inexplicablemente su corazón se carga de buenos sentimientos hacia alguien particular. Tiene la sinceridad más poética del country, lo más pegadizo y directo del pop y un sonido rock-and roll de los más adictivo que combina melodías en guitarras eléctricas sobre acordes de guitarras acústicas propias del folk. Todo con irresistibles violines que sacan todo el buen sentimiento de su letra y una percusión que marca un ritmo marcado y rápido. Una fugaz y espectacular obra maestra que tan sólo dura un par de minutos. Un par de minutos para sintetizar una ola de emociones que sólo ocurre con ese enamoramiento adolescente que se consolida en algo más maduro y real. Una de las canciones más perfectas y bonitas de la historia del pop que ha ido ganando reconocimiento con los años. En el vídeo podemos ver toda una recreación de jolgorio y alegría con una Jackie en estado de gracia, muy recatadita en su vestimenta, pero derrochando simpatía y vitalidad (¡¡atentos a su pegadiza forma de bailar!!)


Y es que segundo largo de Jackie DeShannon, grabado en 1964,  (tras consolidarse como una reconocida compositora del pop, el rock, el folk y el country, pese a su corta edad) está lleno de composiciones de gran madurez. "Breaking it up in The Beatles Tour" fue una recopilación de los temas más exitosos que cantó como telonera de los de Liverpool en su primera tourné Americana. Unos padrinos de lujo que la consolidaron a lo largo de toda América como un ídolo juvenil. El disco es irresistible y juvenil. No ha envejecido para nada. En él encontramos una primera versión de la composición de Sonny Bono "Needles and Pins", otra muestra de su inconfundible voz rasgada y expresiva y una declaración de intenciones en cuanto a un sonido cargado de guitarras acústicas con arreglos rítmicos y marcados. O grandes baladas de sencilla y virtuosa ternura como la triste "She don't understand like I do" o la progresiva "Hold Your Head Up".



Las más rock-a-billy pueden venir mezcladas con puro sonido pop girl-group como "Should I Cry", tirando más al soul como "You won't foret me", siendo más puramente rock como "It's love, baby", o simplemente homenajeando a su idolatrado Buddy Holly (mediante la versión del clásico "Oh, boy!" o la decadente "The Prince"), influencia muy interiorizada en toda su música. Para rematar géneros propios de toda la geografía americana, podemos encontrar una bonita versión del espiritual "He's Got The Whole World In His Hands", toda una maravilla de ritmo y alegría (¡¡¡no me imagino empezar un concierto de los Beatles con tales temazos como teloneros!!! ¡¡¡sería ya demasiado!!). El disco puede pecar a veces de lineal, ya que mantiene su marcado ritmo durante prácticamente toda la grabación, sin embargo, no se hace para nada largo y en poco tiempo se puede llegar a disfrutar sin apenas tener percepción del tiempo. Toda una gozada de disco que ha quedado relegado con el paso del tiempo a un segundo plano, pero que aquí, en La Alcahueta, reivindicamos como un disco legendario e imprescindible para entender el nacimiento del pop y del  rock tal y como hoy los conocemos.

Un genio de rubios cabellos y juvenil desparpajo. Disfruten.

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