lunes, 24 de diciembre de 2012

DISCURSO DE NAVIDAD DE INMUNDICIA: FELIZ DARLENE LOVE A TODOS



Hago doble aparición hoy, que es Nochebuena, para desearos mis más Inmundos deseos de felicidad y vicio para estas fiestas. Que 2013 está cargado de grandes maldades, que las sepáis utilizar bien, con virtud, para hacer de este mundo un mundo mejor, menos vulgar, más divertido y menos banal. Por ello, cuelgo la última actuación navideña que Darlene Love ha realizado este año en el programa de David Letterman, en el que sólo 4 minutos le hacen falta a la pupila de Phil Spector para incendiar la llama de la pasión por la vida.

Pues eso. Sean felices. Sepan encontrar el buen gusto, no abusen del hojaldre

¡¡¡¡¡Y un feliz Darlene Love a TODOS!!!!

Spookey loves you

Más discos de culto. Essra Mohawk: "E-Turn". The Secret Diva... en los años 80.

Me he dado cuenta de que ayer divagué tanto que llegué a la línea que separa el simple delirio de la esquizofrenia. En estas frías madrugadas lo único que calienta mi ánimo es el escapismo barato del que me gusta hacer uso. Sin embargo, en un día tan señalado en el calendario, quiero hacer acto de presencia en el mundo real, quiero poder sentir el tacto de otras personas que, en su imperfección, dotan al mundo de un sentido mucho más acertado del que le quiero yo otorgar. 

Magnífica estampa, más bien propia de un casette pirata de la época.

Sin más preámbulos, muestro uno de los discos que más me ha costado encontrar. Lo he encontrado en Deezer. Es el disco de los 80 de Essra Mohawk, en el que con una estética muy de vídeo/fitness en la carcasa que dejaré pasar como un detalle de lo más camp, que supone una evolución en el sonido. Digamos que a ese sonido tan sintético de los 80 se suman unas marcadas melodías, unas delirantes letras y unas guitarras que marcan la diferencia con el resto de grabaciones. Essra mantiene su estilo por mucho que descubramos algo diferente. Los sintetizadores Casio como música de fondo en Cyntia, por ejemplo, se funden con sencillos acordes de órganos y sintetizadores para enmarcar una bonita historia y hacernos partícipes del mundo de la autora, un mundo que reconocemos sus admiradores pero al que miramos con diferentes gafas. Los hits los componen "Let her know", la animada overtura del disco, la oscura y delirante "Tell me" (falsete de Essra incluido) o la archiconocida "Change of Heart", popularizada por Cyndi Lauper un año después, una consigna de la desazón y de las contradicciones humanas y la que cierra el disco "It's our future", un directo que se aleja del sonido imperante del disco y nos devuelve a una Essra anterior, como sacada de un garage, de un sonido más sucio pero mucho más adictivo. Un broche final a un gran disco que, si bien es el más comercial de Essra (aunque tampoco el mejor) es todo un acontecimiento insólito en su carrera, en el que Essra, de nuevo, interpreta desde su profunda voz y su peculiar estilo, el sonido y la tendencia de cada generación, alejándolos de la moda y la vulgaridad corporativa de las discográficas para dignificar la música pop como un arte mucho más intelectual de lo que generalmente se piensa.

http://www.deezer.com/es/album/884314


domingo, 23 de diciembre de 2012

ESTO NO PUEDE QUEDAR ASÍ / Ed Askew - "Little Eyes"

Me hallo en el amargo placer de otras tantas noches atrapado en sonidos e intuitivos flashes de no sé qué fuerza oscura de la naturaleza.

Viñeta de Ghost Word, por Daniel Clowes

Recuerdo aquella noche en la que rompí a llorar ante todo aquel arte desperdiciado por la humanidad que se encuentra en las quebradas cuerdas de Ed Askew, consolándome con el pueril argumento de la relatividad artística. Pero no, no hay hechos ni vicisitudes del destino que cambien la autenticidad de un espíritu elevado y puro cuya huella se refleja en el arte de su existencia humana: la sensibilidad, las habilidades y los hijos. Tres, son tres, los elementos que prueban que no hemos vivido sin pena ni gloria. Sin embargo, es en la medida en que ejercitamos la virtud sobre estas tres ramas de nuestra misión como especie las que hablan por nosotros mismos. Todo el mundo, de una u otra forma tiene sensibilidad. Pero la sensibilidad bien es cierto que deja de ser una virtud cuando se convierte en sensiblería, quedando reducida a un producto más de simulación emocional. Sin virtud nos quedamos estancados sin darnos cuenta, dormidos y apaciguados frente a la mirada imperturbable y penetrante de nuestros ídolos. Así mismo, nuestras habilidades, sin virtud, quedan reducidas a meras características accesorias propias de cualquier animal, pero ¡ay! reducidas mucho más por debajo que los mismos cuando las sustituimos, para colmo, por electrodomésticos y bienes absurdos. La máquina como sustituta de nuestras necesidades y antojos así como la televisión y la cultura pop como simuladores de sensaciones, la perfecta minusvalía de la raza humana que impide el contacto directo con nuestro sentido común. En cuanto a los hijos... bueno. ¿Qué puedo decir? Criaturas que perpetúan la especie y que no son más que el reflejo de sus antecesores, nada que no se haya dicho. Pero... ¡¡más me gustaría opinar en primera persona!! ya que es el único punto que clamo al cielo y del que no estoy preparado. Pero sé que es difícil empresa en la que se requiere toda la intuición y corazón más entregados a la virtud que nunca. Un hijo criado sin virtud es un animal abandonado a su suerte en las sendas de la confusión del mundo.

Sólo aquel hombre sabio sabrá poner en contacto su sensibilidad con su corazón humano, sus habilidades con su inteligencia intuitiva y, siempre, siempre, le iluminará el camino a aquellos que le tomarán el relevo.

Ed Askew... no necesita presentación más porque toda su sensiblidad y talento han quedado en tal talentosa grabación de finales de los 60 en el que se puede respirar pura magia y momentos realmente intensos, mucho más de lo que puede soñar cualquier grupo de folk psicodélico de la época. Convertido en cantautor de culto por un reducidísimo grupo de fans, Askew es otra de esos tesoros verdaderamente insólitos y cautivadores enterrados en el maremágnum de iconos y contradicciones de la cultura  popular. Trascender como músico es llegar al corazón del oyente y cautivarlo, tal y como las habilidades puestas al servicio de su sensibilidad encumbran a Ed como uno de los milagros de la música folk. Disfruten, o tápense los oídos, ustedes, al fin y al cabo, son los que deciden.

Spookey Davis