miércoles, 17 de septiembre de 2014

Simiente y lágrima

Joven, ¿no ves tu simiente surgir
de entre los dientes de una tierra sin pan?
Tu espalda en sudor, todo un río viril
un río de hombres comienza a brotar.

Tu pecho, ardor
de leones...
Tus pies, raíces
de un roble...
Tu frente un manantial,
bajo tu vientre se abre un rosal...

Joven, no temas tu reflejo llorar
por cada piedra o cada desolación,
joven, que sufres de su ardiente escozor:
de tu terreno es la fertilidad.

Tu corazón
es hombre
¿Qué fraguará?
¿Que esconderá?
Simiente y lagrimar
cauces de un hombre de verdad.





Esta canción la "he escrito" partiendo de una melodía existente. No es una traducción, sino una letra diferente. También está concebida a voces graves y profundas. ¿La original? Pues una de las piezas más macabras y a la vez entrañables del Canadá. Una girl-band cristiana de los años 60 de la que se desconoce su nombre, su discografía y sus rostros (no son las de la foto, por suerte). Su torpe, pero estridente percusión es muy interesante, y de sus desagradables voces se puede extraer mucho.

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